Por desgracia, en nuestra vida diaria nos enfrentamos
con personas u organizaciones que viven de actividades
que pueden causar daño, no sólo
a nuestra persona sino también a la propiedad,
nuestro negocio o bien común. Por estas
razones la vigilancia y prevención ya es
el pan nuestro de cada día. Nuestras casas
están equipadas con puertas blindadas,
cámaras de vigilancia, alarmas, etc. Centros
comerciales, grandes y pequeños, con patrullas
de guardias jurados y cámaras por todos
lados para prevenir eventuales atracos, robos,
actos vandálicos y otras actividades que
puede perjudicar el futuro de nuestro hogar o
negocio. Un secreto bien conocido es que la prevención
es muchísimo más barata que la eventual
reparación de daños.
Para grandes extensiones
de terreno
Pero que haces si tu propiedad o bien común
se extiende por cientos de kilómetros o
miles de hectáreas. Una de las soluciones
es contratar una patrulla equipada con un coche
todo terreno, emisora o teléfono móvil,
y arreglado. El problema es que este método
no sólo es muy caro, también bastante
lento e ineficaz. Por esta razón, desde
ya hace años aviones y helicópteros
patrullan nuestros bosques. Cuanto antes sea la
alerta, menos daños va a sufrir el bosque
y las propiedades que se encuentran en el camino
del fuego.
960 kilómetros recorridos
en una jornada laboral
Lo mismo ocurre en el tema de vigilancia de oleoductos,
líneas de tendido de alta tensión,
etc. Para cubrir una distancia de unos sesenta
kilómetros fuera de carretera una patrulla
terrestre necesita por lo menos ocho horas de
trabajo. El avión puede recorrer este tramo
en treinta minutos. No sólo esto, todo
el tramo está grabado por cámara
de video y los focos de particular interés
están fotografiados con cámaras
digitales para posterior investigación.
Un detallado informe de todo el recorrido está
en el ordenador de nuestro cliente antes que su
patrulla terrestre revise los primeros diez kilómetros
de la instalación. Los eventuales infractores
no tienen tiempo para escapar en caso de detección
por parte de la patrulla aérea. Mientras
se dan cuenta de que han sido detectados, ya tenemos
las fotos hechas. Los modernos teleobjetivos hacen
milagros. El responsable de seguridad de la instalación
es informado en el acto y si la situación
lo requiere, la patrulla aérea puede, sin
problemas, asistir a las fuerzas del estado en
el seguimiento de los movimientos de los infractores.
En un día de trabajo (ocho horas), podemos
recorrer por lo menos 960 kilómetros de
instalación. Para cubrir este recorrido
con patrullas terrestres, la empresa necesita
16 equipos, cada uno con su coche todo terreno,
etc.
Si nuestro cliente quiere mejorar su servicio
de seguridad y hacer éste mucho más
económico el avión es la mejor solución. |